Después de las fiestas
Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedabamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermosos era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras mas que el tiempo,
eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados
Julio Cortázar
Salvo el Crepúsculo
23.11.09
19.11.09
Amores pasajeros
AMOR CALLEJERO
Nuestro amor fue una anécdota que duró quince días.
Lo saben cuatro calles y cuatro estrofas mías...
Me buscaste una frase de amor, y tu mirada
me sacó de los labios esa frase buscada.
Y nos amamos luego por esas calles grises;
y —¿por qué no?— vivimos diez minutos felices...
Tú ibas simple y sencilla con tu traje modesto
y tu pelo volcado sobre ti como un cesto.
Tu hablar era sencillo como el hablar de un grillo,
contigo me sentía blando como un ovillo...
Tú no me hablabas nunca de libros ni de autores;
¡ay, contigo he vivido los instantes mejores!
Tú, piadosa inconsciente, me hacías feliz con
tu hablar: vaso de agua sobre mi corazón.
Pasaron quince días, y te cansaste. En vano
te reclamé razones; tú, la simple: ¡otro arcano!...
Me puse un poco triste, me puse reflexivo,
y la duda, más mala que ácido corrosivo,
paralizó al pujante motor de mis acciones
y me envolvió en la niebla de las meditaciones...
Nuestro amor fue una anécdota que duró quince días.
Lo saben cuatro calles y cuatro estrofas mías...
¡Y también cuatro lágrimas!...
Ah, muchacha trivial:
¿verdad que me creías menos sentimental?...
CLAUDIO G. AMOROSO
Nuestro amor fue una anécdota que duró quince días.
Lo saben cuatro calles y cuatro estrofas mías...
Me buscaste una frase de amor, y tu mirada
me sacó de los labios esa frase buscada.
Y nos amamos luego por esas calles grises;
y —¿por qué no?— vivimos diez minutos felices...
Tú ibas simple y sencilla con tu traje modesto
y tu pelo volcado sobre ti como un cesto.
Tu hablar era sencillo como el hablar de un grillo,
contigo me sentía blando como un ovillo...
Tú no me hablabas nunca de libros ni de autores;
¡ay, contigo he vivido los instantes mejores!
Tú, piadosa inconsciente, me hacías feliz con
tu hablar: vaso de agua sobre mi corazón.
Pasaron quince días, y te cansaste. En vano
te reclamé razones; tú, la simple: ¡otro arcano!...
Me puse un poco triste, me puse reflexivo,
y la duda, más mala que ácido corrosivo,
paralizó al pujante motor de mis acciones
y me envolvió en la niebla de las meditaciones...
Nuestro amor fue una anécdota que duró quince días.
Lo saben cuatro calles y cuatro estrofas mías...
¡Y también cuatro lágrimas!...
Ah, muchacha trivial:
¿verdad que me creías menos sentimental?...
CLAUDIO G. AMOROSO
17.11.09
Hate
M.- I decided to quit to my job.
They asked, why?
I said, because I need to hate different people.
They asked, why?
I said, because I need to hate different people.
El matrimonio
- Para que una pareja funcione hay que separse y casarse muchas veces con la misma persona.
16.11.09
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
